Fomento Local es el nuevo plan de desarrollo económico sostenible de Puerto Rico. Pone a la PYME local como protagonista e invierte en que crezca hasta exportar.
Una apuesta por el capital y la innovación boricua para sacar a la isla de su estancamiento económico. No contra la inversión externa: junto a ella, con los dos motores encendidos.
Durante décadas, la estrategia de desarrollo económico de Puerto Rico se articuló a través de incentivos contributivos como la Ley 60 y sus predecesoras, con la atracción de capital externo como motor de crecimiento. Esa estrategia generó resultados visibles en manufactura, servicios financieros y, más recientemente, individuos de alto patrimonio.
El efecto de arrastre hacia la economía local, y en particular hacia las pequeñas y medianas empresas, ha sido limitado. El resultado es una economía dual: un sector exportador y de inversión externa relativamente dinámico, y un sector de comercio y servicios locales que opera con cargas más altas y sin el mismo nivel de incentivos.
Fomento Local parte de una premisa: esta asimetría no es sostenible, ni económica ni políticamente. No busca revertir la inversión externa. Busca corregir el desbalance.
El fortalecimiento del capital local no ocurre por default. Requiere intervención deliberada en tres frentes a la vez: expansión de mercado, reducción de fricción regulatoria y preservación del capital ante la transición generacional.
Abrir mercados regionales para la PYME que sola no llegaría a ellos.
Este eje responde a una limitación estructural del mercado puertorriqueño: su tamaño. Con una población en contracción y un poder adquisitivo concentrado, el mercado interno impone un techo natural al crecimiento de las PYMEs locales.
La lógica es doble. Primero, diversificar mercados reduce la dependencia en la demanda interna, algo particularmente relevante en sectores vulnerables a ciclos locales como retail y servicios. Segundo, la exposición a mercados regionales genera transferencia de capacidades, desde prácticas comerciales hasta estándares de producto, que fortalecen a la empresa incluso en su operación doméstica.
El valor de este eje depende de la ejecución: misiones aisladas tienen impacto limitado sin mecanismos de seguimiento. La oportunidad es posicionar a Caribe Unido no como un evento puntual, sino como infraestructura permanente de internacionalización.
La intervención más directa sobre el entorno regulatorio, y la de mayor complejidad política.
Involucra cambios legislativos concretos con múltiples stakeholders: municipios, agencias reguladoras y el gobierno central. Tres medidas componen la agenda.
Un riesgo estructural que rara vez se enmarca como tal: la sucesión empresarial.
Puerto Rico tiene una proporción significativa de negocios fundados y operados por empresarios de 65 años o más, muchos sin plan de sucesión formal. Cuando estos negocios cierran en lugar de transferirse, la economía pierde no solo empleos: pierde capital acumulado, relaciones comerciales y conocimiento operacional que tomó décadas construir.
Preservar capital local existente es más eficiente que generar capital nuevo desde cero. Y evitar el cierre de negocios viables protege empleos que de otra forma desaparecerían silenciosamente, sin generar la atención pública que sí reciben los cierres masivos.
El programa que crearemos para acompañar al empresario en etapa de retiro a lo largo de la sucesión o la venta de su negocio: formación para el vendedor y para potenciales compradores, sean familiares, empleados o terceros, más el acompañamiento técnico que una transición ordenada requiere.
La fortaleza de Fomento Local reside en que no depende de un solo mecanismo, sino de una arquitectura. Una PYME que crece regionalmente bajo Caribe Unido necesita el entorno regulatorio del Eje 2 para escalar. Una PYME que logra una sucesión exitosa bajo el Eje 3 preserva precisamente el capital que los otros dos ejes buscan fortalecer.
El reto principal no es conceptual sino de ejecución y secuencia legislativa: cada eje compite por atención política y recursos administrativos. Definir prioridades de radicación y métricas de éxito por eje es el siguiente paso para convertir este marco en agenda de trabajo concreta.
Una economía resiliente necesita los dos motores funcionando a la vez: la inversión que llega de afuera y el capital que ya está aquí. Fomento Local es el eje que ha faltado en esa ecuación.
El CUD representa más de 6,000 PYMEs puertorriqueñas. Ese bloque de representación le da a Fomento Local una base de legitimidad y de presión legislativa que pocas iniciativas de política económica en Puerto Rico pueden igualar.
Fomento Local es la agenda de trabajo del CUD para el periodo de septiembre 2026 a septiembre 2028, bajo la presidencia de Alan Taveras Sepúlveda.
El respaldo público es lo que convierte una propuesta en agenda legislativa. Cada firma suma peso a la conversación: PYMEs, aliados institucionales, prensa y socios comerciales de la región.
Publicaremos la lista de respaldos junto a la agenda de radicación. Tus datos no se comparten con terceros.